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The Bright: “Este disco ha sido una necesidad de experimentación”

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La trayectoria del dúo leonés The Bright es de las más interesantes del panorama nacional, disco tras disco nos han sorprendido con su evolución. “Líneas divisorias” (Subterfuge Records, 2015), su reciente tercer álbum, no iba a ser una excepción. Si desde sus comienzos se les caracterizaba por su faceta folk, ahora han vuelto con un disco muy directo, enérgico, donde las guitarras están más presentes que nunca y los sintetizadores aparecen para hacernos bailar. Myriam y Aníbal, The Bright, en su visita promocional a Madrid nos cuentan qué hay detrás de los cambios de “Líneas divisorias” y cómo se presenta esta nueva etapa para el grupo:

 

Evidentemente el cambio en el sonido es notable, pero, ¿qué os ha llevado hasta ello en estos dos últimos años desde que publicasteis “Estados”?

Myriam: Ha sido natural, pero también ha sido buscado. Digo que ha sido natural porque llega un momento que escuchas tantísima música que dices “¿por qué no voy a hacer esto o probar esto otro?”, o coger y tocar el sintetizador. Ha sido una necesidad de experimentación. Nos apetecía mucho. Aunque, bueno, las canciones las he compuesto igual, he compuesto yo las canciones con la guitarra igualmente y ha sido quizá una labor más posterior, ¿no?

Aníbal: Pero, a la vez, a la hora de escribir siempre piensas por dónde tirar.

Myriam: Sí, es verdad, la base es la misma, pero el cambio ha sido intencionado.

Aire es todo un hit, muy pegadizo, ideal primer adelanto de “Líneas divisorias”. ¿Cómo ha sido la respuesta de vuestros seguidores ante este single?

Aníbal: Ha habido de todo.

Myriam: Sí, ha habido gente que ha dicho “a mí me gustaba más al principio” (risas).

Aníbal: Lo que mola de sacar ya un tercer disco es que empiezas a oír a la gente que dice que te seguía desde el principio, que si les gustabas más cuando hacías folk, cuando no te conocía nadie… Tampoco es que ahora nos conozca mucha más gente. Pero está bien, ha habido de todo. Joder, es que es un tema pegadizo, tampoco hay que darle más vueltas. No tiene porqué no gustar, pero sí que hay gente que aparte de la sorpresa…

Myriam: Hay gente más purista.

Aníbal: Eso está bien, no pasa nada, menos crear indiferencia.

Dejáis a un lado vuestra faceta más americana folk y os acercáis a un pop de sintetizadores con guitarras distorsionadas, con un resultado excelente. ¿Hubo un cierto miedo al cambio o eran mayores las ganas y esto era algo que estabais deseando hacer?

Myriam: Si es que no hay porqué tener miedo. Yo creo que si te dedicas a la música es lo que tienes que hacer. Lo que no puede ser es que hagas un disco igual al anterior. Si te estás dedicando a la música como nosotros, yo, por ejemplo, llevo ya prácticamente 15 años desde que di mi primer concierto, si 15 años tengo que hacer siempre le mismo tipo de canciones te aseguro que me quiero cortar la venas. O sea, llega un momento que quieres hacer cosas nuevas, quieres cambiar, probar estructuras nuevas… Sí es verdad que en este disco tenemos estructuras que han sido más trabajadas o, por ejemplo, hay canciones más complejas que en “Estados”, ¿no? Entonces quieres trabajar en ello y quieres preocuparte de que haya una evolución, no de que suene igual siempre todo lo anterior. Miedo ninguno (risas).

Este es vuestro primer trabajo con Paco Loco. ¿Qué importancia ha tenido en las nuevas canciones?

Aníbal: Pfu mucha, vamos a ver, nosotros íbamos con las ideas muy claras de lo que queríamos. Lo hablamos con él y lo captó todo pero al instante. Aportó muchísimo en el tema de instrumentos, arreglos… Es una gozada verle trabajar, y sí, la aportación ha sido fundamental. Aparte que técnicamente controla muchísimo, saber sacar sonidos de batería, de guitarra e incluso las voces. Cada canción tiene algo distintivo y algo especial, eso es algo que nos gusta de trabajar con él, que le sabe buscar a cada canción su rasgo característico, que no se parezcan entre sí.

Desde vuestro punto de vista, ¿qué tiene Paco Loco para que tantas bandas apuesten por él?

Aníbal: ¡Es bueno! (Risas)

Myriam: Lógicamente, pero además de todo lo bueno que se puede decir de una persona, que yo creo que se puede decir de Paco, es una persona maravillosa, pero no he visto una capacidad de trabajo igual en nadie.

Aníbal: El tío es capaz de estar 10-12 horas al día con un nivel de concentración enorme.

Myriam: Yo no conozco a nadie en esta profesión que sea capaz de estar tantas horas a ese nivel de actividad mental, de poder seguir creando y seguir teniendo iniciativas. Estaba a las nueve de la noche en el estudio y llevaba ahí desde las nueve de la mañana y el tío todavía seguía trabajando como al principio del día. ¡Yo eso no lo he visto en nadie!

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Es un disco muy directo, por ejemplo, Fuego abierto o El final del amor suenan como un tiro. Si estas canciones han nacido de forma acústica, a guitarra y voz, ¿cuáles tuvieron una mayor evolución hasta llegar a cómo suenan en el disco?

Myriam: Ha habido bastante evolución, pero sí que es cierto que cuando yo hago las canciones con la guitarra acústica ya, más o menos, tengo un poco de idea de qué royo quiero darle, pero sí que ha habido canciones que nos han dado bastante guerra. Por ejemplo, La hierba. La hierba puede ser la canción más complicada que he hecho en mi vida. O sea, era una estructura complicada, me salían varios estribillos, no sabíamos muy bien cómo encaminarla y estuvimos dudando hasta el último momento de cómo hacerla y de cómo grabarla. E incluso de meterla en el disco. Se la llevamos a Paco Loco y fue de las que más le gustó, encima, entonces hay que meterla sí o sí (risas). Pues bueno, estamos contentos con cómo ha quedado, pero nos ha dado mucho trabajo. Ha dado mucha guerra esa canción, muchísima.

Aníbal: Y Aire cambió mucho también.

Myriam: Sí, Aire cambió mucho, pero fue más sencillo.

“Líneas divisorias” es quizás la más distinta de las 11 que integran el álbum y, sin embargo, acaba dando título al disco. Es puramente electrónica, viendo vuestra evolución disco a disco, ¿podría ser este el siguiente paso para The Bright?

Aníbal: ¡No! (Risas). No, bueno, ¿quién sabe?

Myriam; A mí no me gusta decir nada… (risas)

Aníbal: Alguna canción así va a ir siempre. El tema este, también hay que decir, ahí jugó un papel importante Paco. Empezó a toquetear por allí aparatos y eso nos gustó. Porque para esta canción nosotros teníamos una idea muy acústica, ¿verdad?

Myriam: Sí, nosotros la llevamos al estudio en acústico. No sabíamos muy bien cómo encaminarla. Es una canción que es lenta.

Aníbal: Y la grabamos porque nos sobró tiempo. El disco iban a ser 10 canciones, pero nos sobró tiempo y dijo Paco “venga, esa canción que teníais ahí”. La empezamos a tocar con la acústica, le empezó a sacar ritmos, batería electrónica, claro, lo hizo todo con botones, ahí no hay más instrumentos. Un poco de guitarra eléctrica mía y todo lo demás son instrumentos electrónicos y programados. Que hagamos un disco entero así, ni de coña.

Myriam: Yo creo que no, en el fondo somos guitarreros y lo seremos siempre.

Aníbal: Pero es algo que mola probar y alguna canción más así sí que haremos porque a mí, por lo menos, con la voz de Myriam me parece que es una mezcla muy atractiva e interesante.

Precisamente, hablando de electrónica, este verano, Myriam, colaboraste con Ley DJ en el single The reel. ¿Cómo fue la experiencia y la vuelta a grabar en inglés?

Myriam: Sí, me lo propusieron desde Subterfuge porque Amatria es compañero del sello y había hecho una canción para Ley DJ. Justo habíamos acabado de perfilar el disco, no habíamos entrado al estudio todavía, pero ya lo teníamos todo, digamos, como en espera, el trabajo nuestro estaba hecho. Lo vi tan diferente que dije “¿por qué no?”. Me vine aquí a Madrid y con Joni (Amatria), que nos llevamos súper bien, nos metimos en un estudio y lo hicimos en una tarde. La verdad es que me lo pasé muy bien. No tiene mucho que ver con lo que hago yo, pero al fin y al cabo hay que hacer música para pasártelo bien.

Si no me equivoco, este es vuestro primer disco que se edita en vinilo. ¿Sois amantes de este formato? ¿Cuál es vuestra joya de la colección?

Aníbal: Muchísimo, teníamos unas ganas de que ya llegara el momento de editar un disco en vinilo. Es una de las cosas que más ilusión nos han hecho últimamente, ¿verdad? Coger el disco en vinilo, abrirlo, ponerlo en casa, ha sido una sensación de esas que te faltan por hacer en la música. Nunca habíamos editado un disco en vinilo en este grupo ni con otros que habíamos tenido, y joder, nos ha hecho muchísima ilusión. Se están vendiendo muchos.

Myriam: Sí, estamos alucinando porque muchísima gente se tira al vinilo, que piensas que igual no, está muy bien que se vuelva él.

¿Cuál podría decirse que es vuestra joya de la colección?

Aníbal: ¿De vinilos? Ay dios, ¡qué complicado! Mi vinilo favorito… Madre mía, qué complicado me lo pones. Uno de mis favoritos sería una caja de seis discos, un recopilatorio de una discográfica de Estados Unidos de los años 50, Sun Records, donde grabó Johnny Cash, Howlin’ Wolf y muchos artistas del primer rock and roll y de blues. Es una recopilación tremenda, tremenda. Pero es muy complicado, te puedo decir ese, pero también te diría otros muchos: el “Nashville skyline” de Bob Dylan, es un disco que me encanta también, por ejemplo, el “Ziggy Stardust” de Bowie lo tienemos en vinilo y está rayado de tanto escucharlo… ¡Hay tantos! No te podría decir uno solo.

En diciembre comenzáis la gira propiamente dicha, con fechas como el día 12 en Madrid y el 26 en vuestra ciudad, León. Habéis tenido que reestructurar la banda, ¿cómo os planteáis estos conciertos de presentación de “Líneas divisorias”?  

Myriam: Tenemos muchísimas ganas, pero muchísimas. Además llevamos currando en el local muchísimo tiempo para hacer las canciones, entonces no es como partir de cero, hay un trabajo que ya está hecho y tenemos muchas ganas que la gente lo vea porque va a sonar muy guay.

Aníbal: Ha cambiado mucho el sonido. El batería nuevo aporta un sonido diferente, es un batería de pegada, muy enérgico, Jorge, que toca la guitarra y el teclado, viene de grupos de la nueva ola, de punk, grupos muy cañeros y aporta mucho también al sonido, y Juancho ya viene de atrás, pero el lado macarra nunca hemos conseguido quitárselo. Es un grupo bastante macarra, en general (risas).

 

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