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Una revisión histórica del Nu metal

Leo últimamente ciertas opiniones en medios especializados con un punto de estupefacción que tienden a denostar o mofarse de un estilo tan digno y amplio como el Nu metal. Al parecer, menospreciar un estilo que durante la segunda mitad de los 90 se desarrolló e influenció a buena parte del panorama metálico existente debe de ser algo que está de moda. En realidad esto es lo de siempre. A ver si aprendemos a respetar desde el conocimiento las cosas. Regla 1: Si no te gusta no es una mierda, simplemente no te gusta. Regla 2: Nunca digas que algo es una mierda cuando directamente eres un simple ignorante. Regla 3: Aseguraos de lo que decís antes de hablar porque cuando se opina sin saber, quien sabe lo nota.

Al parecer la perspectiva a día de hoy es que el Nu metal fue, por resumir, una mierda. Un argumento tan simplista no debería de tener cabida en ningún sitio, pero al parecer lo tiene y este estilo se vende como si hubiese sido algo ridículo, poco serio, de gente disfrazada o pintada que más que músicos parecían payasos de feria.

Portada del primer disco de Korn, punto de partida del movimiento.

Portada del primer disco de Korn, punto de partida del movimiento.

Esta visión, haciendo un esfuerzo por entender tales críticas, puede que venga generada por ciertos grupos de la última época que en nada favorecieron ni al estilo ni a la música en general o por la evolución de otros que sobrepasados por las ventas y los millones de dólares se subieron a un pedestal de estupidez ridículo. Pero el Nu metal no fue eso. Eso fue una parte mínima y final, pero no la totalidad. Creo por tanto que una revisión histórica del estilo, aunque sea de manera escueta no estaría de más para que todos tuviésemos una visión más clara de lo que hablamos.

Si nos vamos a los orígenes, este estilo surge en Estados Unidos en el primer lustro de los 90, influenciado en gran medida por grupos como Rage against the machine, Faith No More, Nirvana o Helmet, por decir unos cuantos. Era una amalgama de todos ellos, movido por unas ganas enormes de hacer algo realmente novedoso en un ambiento más que propicio. La innovación era la seña de identidad de la época. De principios de los 90 son todos estos grupos que antes he nombrado, pero también otros como NIN, Marilyn Manson, Dog eat dog, Pantera (los alejados del Glam), White zombie, Clawfinger, Stuck mojo, todos los grupos de la ola grunge, otros más alternativos como Smashing pumpkins, la explosión del punk rock melódico con Bad Religion, NOFX, o Pennywise… La lista es infinita y todos ellos tenían algo novedoso que proponer. Como decía, en este ambiente tan sumamente rico y creativo, surge el Nu metal.

Si hemos de poner una fecha concreta a la génesis sería 1994 y el pistoletazo de salida al estilo lo puso Korn con su primer disco. Abanderados del estilo con bandas como Tool, Deftones o Limp Bizkit en la primera época, saltaron a la fama con un estilo ecléctico y novedoso caracterizado por las guitarras bajadas de tono, la introspección personal en las letras, la agresividad vocal y la simplicidad de riffs, que no técnica. En el Nu metal todo valía. Se trataba de alcanzar la originalidad mezclando cualquier estilo, cualquier sonido, haciendo música novedosa nunca antes escuchada. Fusionó el metal con lo industrial, el rap, los ritmos árabes, incluyó Dj´s y todo tipo de samplers, los guitarras experimentaban con los efectos, los cantantes con las voces… Todo lo imaginable tenía cabida en el estilo. Se llevó la originalidad al extremo. Estas bases caracterizaban un estilo de música donde ningún grupo se parecía a otro y planteaba su música desde un mismo concepto, pero con una personalidad propia. A una primera escucha sabías si escuchabas a Deftones, Tool, Incubus, Korn, System of a Down, Coal chamber, Snot, Limp Bizkit… A eso se le llama personalidad, cosa que a día de hoy escasea. A día de hoy amigos, todo suena igual. Diferentes estilos incluso suenan igual. Es una locura perder la personalidad en la producción, pero parece que a nadie le importa.

Ross Robinson en su estudio. Sin él nada hubiera sido lo mismo en el estilo.

Ross Robinson en su estudio. Sin él nada hubiera sido lo mismo en el estilo.

Mucha culpa de todo esto la tuvo un gurú de la producción como fue Ross Robinson. Su nombre va unido inevitablemente al nuevo estilo. Él le puso sonido y lo lleno de una visceralidad, que fuera de sus manos, los grupos perdían. Le ocurrió a Korn, a Limp Bizkit, a Slipknot… Pero bajo el control de Ross Robinson, los discos que estos grupos hicieron son pedazos de historia de la música. De Limp Bizkit, grupo que se buscó por la mano convertirse en una parodia de sí mismos, su primer disco es de lo mejor y más agresivo del estilo. Una maravilla llena de energía, rabia y creatividad. Después llegaron los millones de copias vendidas, la MTV y su inmolación, pero Three Dollar bill, Y´all es enorme.

Llegados a este punto me gustaría hacer una pequeña reflexión respecto a la agresividad en la música, y es que siempre he creído y defiendo firmemente que esto no pertenece a estilos musicales concretos, sino a la actitud o sentimiento que se imprima la música. Siendo sin duda el mejor vehículo para lograr ese fin, los géneros extremos no siempre lo consiguen, porque es erróneo pensar que se es más brutal por el mero hecho de tocar muy rápido, muy distorsionado y con voz gutural o chillona o todas a la vez. De esta manera, he encontrado esa sensación de violencia musical en grupos y discos tan dispares y aparentemente fuera de ese concepto como el Life is Peachy de Korn, el Three dollar bill de Limp bizquit, el King for a day de Faith No More, los dos primeros discos de Amen, o el Imprint de Vision of disorder, el Carpe Diem de Will haven o el Do we speak a dead lenguage de Downset, por poner varios ejemplos que me vienen a la cabeza. El Nu metal siempre tuvo matices musicales violentos y oscuros, porqué no decirlo, muy alejados de la parodia en la que se quiere convertir y esa también era una seña de identidad.

Machine Head o cómo todo el mundo merece una segunda oportunidad.

Machine Head o cómo todo el mundo merece una segunda oportunidad.

Volviendo al tema, lo que ocurrió con el Nu metal fue puro capitalismo americano. El mercado lo engulló. Estos grupos, jóvenes y con ganas de comerse el mundo ficharon por multinacionales, cambiaron de productores (no malos productores, aclaro). Terry Date [Pantera, White zombie] y otros grandes productores como Rick Rubin [System of a Down, Slayer], por ejemplo, estaban detrás de otros muchos discos de Nu, pero simplemente no eran Ross, haciendo sus trabajos menos viscerales en general y más accesibles al gran público, y de ahí al estrellato. Discos como Follow the leader de Korn o el Significant other de Limp Bizkit son ejemplos de esto. Buenos discos, pero sin la garra y esencia de los inicios. Las marcas deportivas esponsorizaban los grupos de la nueva ola metálica y la imagen distaba mucho de ser la adecuada si se quería vivir dentro del metal. El Nu metal se colaba en el mundo del famoseo americano, en la MTV y muchos se dejaron llevar por la fama y el estrellato. Ross Robinson había desaparecido de allí, pero seguía dejando su impronta en grupos enérgicos como Glassjaw, Amen o los futuros nuevos grandes del estilo como serían Slipknot, quienes perdieron nuevamente la garra al abandonar dicho productor. Estamos en torno al año 1998.

La segunda hornada de grupos trajo consigo a Slipknot, Mudvayne, American head charge, Disturbed, Linkin park, P.O.D. o Papa Roach entre otros, y la cosa se rompió en dos. Una vertiente extrema, musicalmente hablando, con su culmen en el Iowa de Slipknot, y otra más melódica y “pastelera” encarnada por el Hybrid Theory de Linkin park (otro bombazo de ventas), que degeneró con los años, y que fundamenta probablemente en los críticos de nuestro tiempo esa visión tan negativa y errónea de un estilo inmenso, el último verdaderamente original y creativo.

Slipknot demostraron cómo el Nu metal podía aunar también influencias de música extrema.

Slipknot demostraron cómo el Nu metal podía aunar también influencias de música extrema.

En este momento el Nu metal había influido, dicho sea de paso, a bandas enormes a principios de los 90 como Machine Head (quienes degeneraron hasta niveles bochornosos), Fear Factory (empezaron siendo Death/Grind) o Sepultura, estos últimos más por la influencia de Ross Robinson en la producción del Roots, que por la propia del estilo, que en el año 1995, año de salida de este disco y donde colaboraban entre otros Jonathan Davis de Korn, acababa de nacer. A día de hoy, Machine Head son unos dioses del metal, como cuando sacaron Burn my eyes, pero a finales de los 90, principios de los 2000 perdieron toda su pasada y presente dignidad para cortarse el pelo, teñírselo, ponerse gomina y hacer figuras con él, y venderse a la moda imperante. Hasta Ross Robinson se hizo cargo de la producción de su tercer disco The Burning red. Discos como Supercharger de Machine Head o el Digimortal de Fear Factory son el ejemplo de la influencia del Nu metal malentendida y movida por la moda. Estribillos pegadizos y mierdosos, riffs facilones y potentes que no llevaron a los grupos influenciados a ningún sitio y que sí propiciaron que el estilo se denostase poco a poco. Incluso Max Cavalera se dejó arrastrar y tras su marcha de Sepultura formó Soulfly, grupo claramente de Nu metal influenciado de la misma manera que los anteriores, que terminó tirando en sus directos de las canciones clásicas de Sepultura para sobrevivir. Por cierto, su primer disco también está producido por Ross.

En 1999 aparece el primer disco de Slipknot, criticados enormemente por su imagen, pero que introdujeron sin tapujos el Death metal en la mezcla Nu, cosa que hasta ese momento no se había hecho. Esto demostró a más de uno, que haciendo música extrema se podían vender discos (cosa que en el mercado americano tiene una importancia vital) y sin duda, desde mi punto de vista, motivó que a la larga las bandas que se habían influenciado melódicamente dieran un vuelco a sus propuestas de nuevo hacia caminos más extremos y potentes. Otros que pertenecían a esta vertiente fueron Mudvayne quienes saltaron a la fama con su LD 50. Sonido potente, complejidad técnica y muchos cambios en sus canciones. El culmen de la apuesta más violenta del Nu metal llegó con el Iowa. Este disco supuso la cima del estilo en cuanto a extremismo y los catapultó y creó el status de banda enorme hasta el día de hoy. Si dependiese su vida profesional de lo que hicieron tras este disco, probablemente hoy aparecerían en la parte baja de los carteles de los festivales más grandes del mundo, con su nombre en pequeñito, pasando desapercibidos. O ya hubiesen desaparecido directamente.

Deftones, uno de los pocos grupos que surgidos del Nu metal han trascendido los límites de los estilos musicales.

Deftones, uno de los pocos grupos que surgidos del Nu metal han trascendido los límites de los estilos musicales.

En Europa el Nu metal tuvo una presencia menor, aunque grupos como One minute silence, Pulkas o Out fueron los que tuvieron un mayor protagonismo, momentáneo todo hay que decirlo, todos ellos producidos por Colin Richardson, al igual que nuestros Hamlet que con su Insomnio se pusieron a la cabeza de la vanguardia musical en Europa y cómo no, en nuestro país, al que dicho sea de paso le costaba asimilar los cambios y nuevos estilos. Aquí el Nu metal llegó a tener su importancia también, con bandas como Hamlet a quienes ya se ha destacado, Ktulu (siempre innovadores) sobre todo en su último disco antes de separarse, Sugarless, Skunk D.F, Kannon o Sober. A día de hoy el estilo está prácticamente muerto y casi ha desaparecido, pero grupos como los ingleses Skindred (nacidos de las raíces de Dub war con el gran Benji mezclando el reggae con el metal desde hace más de 20 años) o los gallegos Aphonnic son de los pocos que siguen haciendo música Nu de calidad de verdad. Grupos como Korn, Tool o Deftones se han convertido en bandas veneradas en todo el mundo, que han sobrepasado la barrera del estilo y que son referencia fundamental en la música en general.

Espero que esta breve reseña de la historia del estilo haya servido para centrar su importancia más allá de gustos y permita aclarar ciertas visiones que creo distorsionan lo que realmente el Nu metal fue. Para finalizar os dejo una lista de discos que varía entre los mejores y más representativos, los que yo escucharía para entender es estilo y porque no, disfrutar de él:

Korn – “Korn” (1994)

Tool – “Aenima” (1996)

Limp Bizkit – “Three dollar bill, Y´all” (1997)

Snot – “Get some” (1997)

Incubus – “S.C.I.E.N.C.E.” (1997)

Mudvayne – “LD 50” (1999)

Deftones – “White poney” (2000)

Linkin Park – “Hybrid theory” (2000)

Sipknot – “Iowa” (2001)

System of a down – “Toxicity” (2001)

Coal chamber – “Dark Days” (2002)

 

Artículo de Simón García.

 

4 Comentarios en Una revisión histórica del Nu metal

  1. Probablemente fue la época en la que más se experimentó con el metal, pero igual que vino, se fue. Sólo quedaron unos pocos y en cuanto pasó la moda de pincharles en la MTV dejaron de ser tan grandes. A día de hoy sólo se respeta a muy pocos y actúan en grandes festivales casi más por respeto y por dar variedad que por lo que realmente al final movilizan. Fue una moda fugaz. De todos los que citas nunca fui fan de ninguno, aunque curiosamente tengo discos de casi todos. Korn y Tool serían mis “favoritos”. Aunque de aquella época de los que de verdad guardo buen recuerdo es de Living Colour, pero no sé si entran en el nu metal.

  2. acertadas muchas cosas que vivi y realmente el boom mtv alrededor del mundo y como se derrumbo, tendre que investigar si realmente ross robinson se le acredtia tanto sobre la produccion de buen nu metal.

  3. A pesar de estar de acuerdo con algunas cosas del artículo, y de entender la impotencia ante las generalizaciones cuando toca a algo emocional para ti, en esencia es una sarta de incongruencias. Empiezas diciendo que algo no es una mierda solo porque no te guste, y que lo sencillo puede interpretarse de manera ténicamente virtuosa, y lo mezclas con apreciaciones del tipo “estribillo mierdoso” y “riffs facilones” en la música que criticas. Conclusión de lo que dices: no digas que es una mierda la música que me gusta, porque la que es una mierda es la que yo diga.

  4. También me dió esa impresión, que comenta alguien arriba, pero bueno, al final son opiniones, me gusto la redacción, pero siento que al final se apresuró, como que había mas cosas por narrar, esta interesante de igual manera.

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  1. Anónimo

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