Nintendo 64: vuelta a las complicaciones

Vuelta a las complicaciones.

1996 era un año en el que, como Morfeo le diría a Neo, la humanidad se jactaba de su progreso.

La telefonía móvil comenzaba a despegar, internet penetraba en los primeros hogares medios y Will Smith recibía sus primeros papeles como actor de blockbuster.

En 1996 todo era más sencillo.

Bueno, no para mí. Con la tierna edad de 4 años había sufrido mi primera visita al hospital de forma indefinida debido a un tratamiento erróneo para curar un simple catarro.

 

Afortunadamente todo salió bien y ese tiempo en el hospital me descubrió 3 cosas:

– Las Supernenas se emitían en V.O en las televisiones a monedas de los hospitales.

– Mi primer acercamiento al mundo del cómic fue gracias a Jan y su inolvidable Super López.  

– El tomo en cuestión que amenizaba los días en cama fue mi primer contacto con los videojuegos, pues en su contraportada aparecía un anuncio con unas palabras que serían algo muy importante durante el resto de mi infancia:

Nintendo

 

n64

La empresa nipona, introducía aquel año en el mercado internacional la primera consola no solo capaz de mover entornos y personajes en 64 bits, si no también de colocar dos obras maestras en el olimpo de los videojuegos: la Nintendo64.

Por desgracia, como seguramente le pasó a muchos, mis padres no aprobaban destinar nosecuantasmil pesetas al ocio de su único (de momento) hijo, así que me tuve que conformar con descubrir lo que es la pasión de los videojuegos mediante la también famosa Gameboy Pocket.

No sería hasta 11 años después y gracias a las benditas isos que rulaban en la mejor época de nuestro internet libre la cantidad de juegazos que tenía la maldita consola.

Por esta razón, este 2018 en mi calendario de lanzamientos, la historia del primer día del novato Leon Kennedy en Raccon City, recolectar la palabra S-K-A-T-E o conseguir todas las estrellas del reino champiñón están por delante del reboot del dios de la guerra o la occidentalización de una saga como Monster Hunter.

El tren de la nostalgia ha llamado a mi puerta y solo quiero cogerlo para dejarme llevar en volandas por el recuerdo de una época en el que las preocupaciones eran otras.

¿La Nintendo64 en color mate o transparente?

Benditas complicaciones…

Artículo de Javier Rubio.

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